Clare Weiskopf y Nicolás van Hemelryck; Creadores de Amazona, el documental ganador de 3 premios Macondo.

2018-11-22T10:06:03-04:00 noviembre 20th, 2018|Growth|0 Comments

Clare Weiskopf: " Toda la parte creativa la metemos en la película, luego nos toca ser más creativos para llevar a la gente a las salas."

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Los cineastas independientes Clare Weiskopf y Nicolás van Hemelryck son los Creadores de Amazona, el documental que recientemente ganó 3 premios Macondo en Colombia; Mejor documental, mejor montaje y mejor música original. No solo comparten su vida sino también su pasión por Crear historias audiovisuales, los entrevistamos y esto fue lo que nos respondieron.

¿Para ustedes, qué significa Crear y por qué crear en audiovisual?

Clare: Más allá de crear, creo que es contar historias, me interesa contar historias y hacer que la gente a partir de ellas reflexione sobre temas que no son capaces de reflexionar o que han estado escondidos, entonces al construir una historia hacer que la gente se relacione de alguna forma, así no sea cercana, que se relacione con la historia desde su propia existencia.

Encontrar personajes, historias y poder contar una buena historia, por qué audiovisual? porque soy malisima escribiendo y siempre he sido muy visual y audiovisual y me encanta contar historias, me encanta que haya un desarrollo de la historia una dramaturgia y por eso me incline por audiovisual, por el cine.

Nicolás: Crear para mí es una forma de vida: uno tiene que escoger qué hacer en la vida y la mejor opción para mí es dedicarla a la creación. Yo soy arquitecto y sigo trabajando como arquitecto, que es mi otra faceta como creador. Pero desde niño he tenido contacto con la fotografía porque mi padre tenía cuarto oscuro en la casa y desde que me regaló mi primera cámara siempre quise ser fotógrafo. Antes de hacer cine me dedicaba a la fotografía documental y a la escritura. Pero poco a poco me cansé de trabajar solo y por casualidades de la vida terminé acercándome al audiovisual, donde confluyen las dos cosas: la fotografía y la escritura.

En el cine descubrí algo maravilloso y es el trabajo en equipo. A partir de una idea se va creando un equipo y cada persona que llega va trayendo su talento y su visión y con su aporte la obra se enriquece de maneras inesperadas. Con el tiempo y con cada proyecto, esos equipos se van consolidando y fortaleciendo. En este momento dedico mucho tiempo a ver cine, mucho más que a leer o a ver fotos, y entonces eso me hace pensar todo el tiempo en hacer películas.

¿Cómo empieza su proceso creativo al escribir una historia o un documental?

Clare: Es con un personaje o con una historia, un tema, y voy descubriendo de qué se trata la película. En el documental es muy distinto a la ficción, es como un viaje donde una va descubriendo de qué se trata la película, uno tiene una idea, le llama la atención un personaje, un tema y se va metiendo y poco a poco va y descubre cual es la película que quiere contar.

En el caso de Amazona tenía un gran personaje, bueno y una historia personal, pues a partir de ahí encontrar qué película quería contar, porque se podría haber contado desde diferentes puntos de vista pero digamos que es descubrir eso y es todo un viaje y pues a mi me tomó aproximadamente 7 años, entonces es un proceso muy largo pero también muy bonito de descubrir cuál es la película.

Nicolás: En mi caso trabajo muy de cerca con mi socia y pareja, Clare Weiskopf. Con ella estamos pensando en los proyectos todo el tiempo y siempre estamos barajando posibilidades de dónde podría haber una película. Desde que nos despertamos los proyectos hacen parte de nuestra conversación, para bien y para al. Cuando tratamos de hablar de otras cosas, de la familia, de la pareja, siempre se terminan colando los proyectos así sea por los laditos. Y es que en últimas nuestros proyectos y nuestra vida no tienen un límite claro entre sí. Yo soy un apasionados por el mundo, por la realidad, por la gente y sus historias, y ahí es donde nacen las películas. Por eso nos concentramos sobre todo en el cine documental, el cine de lo real. Las películas salen de una mezcla entre las cosas que vivimos y realidades que encontramos en el mundo que nos conectan con esas cosas que hemos vivido, sentido o reflexionado. Una vez encontramos una realidad que puede ser película comenzamos a trabajar con ella, nos acercamos y poco a poco tratamos de entender qué película es la que nos interesa hacer ahí.

Desde el punto de vista artístico y creativo, ¿qué tanto de sus vidas personales traen a sus historias?

Clare: Yo creo que mucho, todo viene de uno, es el punto de vista desde el cual uno cuenta una historia, en el caso de amazona es una historia personal, íntima, sobre mi relación con mi mamá y lo que significa la maternidad, mi relación con la maternidad, entonces creo que todo si nace desde lo personal, sería incapaz de hacer algo que no me resuene en lo profundo de mi corazón, entonces creo que todos los temas tienen que estar conectados conmigo.

Nicolás: Aunque uno no traiga su vida personal a las películas de forma literal, hacer películas es totalmente personal; solo se pueden contar las historias desde lo que uno es. Es por eso que la visión del creador es lo más importante a la hora de hacer una película: el tema, el lugar, o el personaje son simplemente ingredientes, pero el creador es el que decide qué quiere explorar y desde qué punto de vista. En este sentido, el cine es una manera de entenderse y de conocerse. Para mí no tendría sentido hacer una película que no estuviera conectada con lo que soy o con la manera en que veo el mundo, como tampoco tendría sentido hacer una película en la que no voy a encontrar o aprender algo. El cine documental nace con una pregunta, una búsqueda, y en el proceso de hacer la película se avanza en esa dirección. Al terminar la película, definitivamente uno no es el mismo que la comenzó.

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Ganadora de 3 premios Macondo, Amazona cuenta la historia de Val, quien cambió su vida familiar para vivir en la selva colombiana. Treinta años después, su hija Clare queda embarazada y decide confrontar las decisiones de su madre en un esfuerzo por curar las heridas del pasado y definir la maternidad en sus propios términos. Juntas emprenderán un viaje hacia la vorágine más íntima de su relación, lo que las llevará a explorar la frontera entre la responsabilidad y la libertad sin culpas ni señalamientos. ¿Qué significa ser una buena madre?

Desde el punto de vista artístico y creativo, ¿qué tanto de sus vidas personales traen a sus historias?

Clare: Es muy raro en mi caso, porque yo siento que en mi caso mi vida es hacer eso (cine), mi esposo hace eso, digamos que trabajamos juntos, entonces no hay una separación entre mi vida profesional y mi vida personal, creo que todo se mezcla. Somos unos apasionados por el documental entonces yo creo que todo el tiempo estamos en función de eso, es muy difícil separar esas dos, no es que voy a unt rabajo y entonces hago películas de 9 a 5 y luego llego a la casa y soy mamá y esposa. Es una forma de vida esa pasión que sentimos por lo que hacemos.

Cuando uno es madre es más difícil algunos temas, porque uno no se puede ir a lugares muy inhóspitos y lejanos y dejar a sus hijos, entonces digamos que si se condiciona esa parte cuando uno se vuelve mamá pero también estoy convencida de que se pueden lograr las dos cosas; estar con los hijos y también hacer buenas películas. Yo en Amazona acababa de tener a mi hija, estuve con ella cuando estaba terminando de hacer la película, toda su primera infancia entonces creo que se logra, vamos a ver si más adelante todavía lo logro.

Nicolás: Antes de ser padre no había encontrado la manera de balancear el trabajo con mi vida personal. Y como trabajaba en la casa, no había nada que marcara un límite y podía trabajar sin parar. Pero desde que nació mi hija mi relación con el paso del tiempo cambió drásticamente. Ahora el paso del tiempo es evidente y lo veo en ella, que todo el tiempo está cambiando. Y al verlo en ella, ahora también lo veo en mí: así nos sintamos jóvenes, el paso del tiempo es innegable. Desde entonces he entendido que en el trabajo uno también pierde mucho tiempo y eso estoy tratando de cambiarlo. Como el tiempo con mi hija es sagrado, valoro más el tiempo que tengo para trabajar y trato de aprovecharlo mejor. En la misma línea, estoy haciendo un esfuerzo por quitarme responsabilidades que tengo y que no me enriquecen, para poder dedicar más tiempo y energía a los proyectos.

“ Sería incapaz de hacer algo que no me resuene en lo profundo de mi corazón, entonces creo que todos los temas tienen que estar conectados conmigo.

¿Cuál es su parte favorita del proceso de hacer una película?

Clare: Es difícil escoger porque todo es muy emocionante, digamos que la parte final que es cuando realmente se escribe, para mí, el guión, en la edición, me gusta mucho porque es como después de haber tenido una idea, una intuición, de haber grabado un montón de cosas tienes que sentarte a armar ese rompecabezas y a darle sentido a una historia y a encontrar realmente ahí sí la película que quieres contar, entonces creo que ese es un proceso muy bonito, de hablar mucho con el editor, con el montajista, editar para mi no es solo sentarse a pegar plano tras plano sino entender realmente de qué se trata la película y creo que ese es un momento muy especial.. Pero bueno, también encontrar la historia y el desarrollo de esa idea inicial y que uno después diga “ah es que la película se trata de eso”, como descubrir realmente la esencia también es muy bonito.

Nicolás: A mí me gustan mucho los proyectos de largo aliento que permiten hacer muchas cosas diferentes en torno a un objetivo, y quizá por eso me gusta hacer cine. Algo que disfruto mucho y que estoy convencido que es fundamental es el desarrollo. Todo el trabajo que se haga para encontrar la profundidad de la película y la manera de contarla hace toda la diferencia en el proceso y en el resultado final. El desarrollo es un proceso largo, de paciencia, de mucho trabajo, de ir y venir, de ensayo y error, de obsesión y también de distancia. Creo que en general en Colombia está subvalorado y eso se ve luego en la pantalla: grandes producciones muy profesionales pero con poca profundidad.

Pero lo que más me gusta definitivamente es el rodaje, específicamente la fotografía en el rodaje y la relación con los personajes y los lugares. Es un momento en el que olvido el paso del tiempo y todo lo que no esté alrededor mío. Me conecto totalmente con lo que está pasando. Sin embargo, a partir de la experiencia con Amazona, entendí que para que una película sea realidad y llegue lejos es fundamental el rol del productor y es otro espacio en el que me siento muy bien.

Todas las etapas de la producción son fundamentales para el resultado final y me gusta realizar casi todas las diferentes actividades que le conciernen. La única manera de hacer bien el trabajo del productor es estando presente todo el proceso, desde el desarrollo hasta que la película llega a la audiencia. Esa es la otra cosa que me gusta mucho, cuando la película se termina, deja de estar en mis manos y queda en manos del público, quienes son los que le dan vida y sentido.

¿Qué es lo que menos les gusta de este proceso?

Clare: La parte comercial, he aprendido mucho a hacerlo pero digamos que lograr que la gente vaya a las salas de cine, lograr que esa película que hiciste con tanto cariño, que le metiste tantos años y tanto esfuerzo genere alguna reacción del publica y que genere que la gente lo quiera ver, creo que ese es el reto más grande, pero no diría que es lo que menos me gusta porque también es una parte muy emocionante y sobretodo si la gente quiere ver tu película, pero siento que es muy difícil y que no estamos entrenados para eso y creemos que cuando se acaba de hacer la película ya se acabó el trabajo y realmente ahí empieza el trabajo que es toda la parte de distribución que es bien complicada, y hay pues muy buenas películas y cuando es documental es más difícil aún. Hay muchas películas buenas entonces como la tuya va a ser especial para que la gente la vea y la compre y bueno, en fin, es el reto más grande porque nosotros somos creadores y toda la parte creativa la metemos en la película, luego nos toca ser más creativos para llevar a la gente a las salas.

Nicolás: Lo que menos me gusta es la parte administrativa, el papeleo, la legalización de gastos. En Colombia es algo que exige mucho tiempo y muchos recursos y a veces se ve uno dedicando más tiempo y dinero a eso que a la película. Esto es terrible a la hora de hacer cine porque por principio uno no debería gastar nada en cosas que no se van a ver reflejadas en la pantalla al final del camino.

Otra parte que me parece complicada es el juego de egos o de poder que siempre se da en el proceso de hacer la película. Es algo que si no se maneja bien puede terminar afectando mucho el proceso y el resultado de la película.

¿Se preocupan por el resultado económico de sus producciones?

Clare: Si me preocupo por el éxito económico de las producciones pues no, la verdad con Amazona por ejemplo yo pense que no íbamos a hacer ni un peso, fue en lo último en lo que pensé, pero se logró un buen número de espectadores en salas y eso fue toda una sorpresa, pero más allá de lo económico si siento que uno debe hacer películas obviamente con un punto de vista fuerte, de autor, pero también que se relacionen con el público y que el público le llegue la película, que haya un público para mi película. Me gustaría pensar más en la parte económica pero desafortunadamente es en lo último que pienso.

Nicolás: En la primera película no me importó. Sin embargo siempre busqué la manera de tener recursos para poder hacerla lo mejor posible y terminó siendo un ejemplo de financiación por la variedad de fuentes que conseguimos. Si uno está estresado con el dinero haciendo la película y se endeuda, no va a poder dedicarle toda la energía a la creación, y puede que no quiera hacer una segunda película. Al terminar Amazona entendí que si uno quiere que el cine sea una forma de vida real, es fundamental que las producciones sean sostenibles. No necesariamente pensando en obtener ganancias, pero sí en financiarlas en todas las etapas de su desarrollo y pagarle a todos los que participen.

Sin embargo, cuando decido hacer una película no estoy pensando en que sea una producción que haga mucha plata, sino una que nos apasiona hacer y que no nos vaya a dejar endeudados. Nuestra prioridad es que la película llegue a la gente, genere discusiones, y que permita que haya nuevas formas de ver algún aspecto de la realidad.

Como Creadores independientes, ¿Cuáles son los retos que encuentran más difíciles de superar a la hora de hacer cine?

Clare: El reto más difícil es la parte económica siempre, aunque en Colombia cada vez hay más oportunidades pero uno se demora haciendo una película 6 años, 7 años y mantenerse de solo hacer cine es imposible entonces hay que tener muchos puestos distintos, entonces el reto más grande es poder sobrevivir económicamente de hacer cine, que no es tan fácil y sería increíble que uno pudiera hacerlo pero es todo un reto.

En documental es difícil ser exitoso económicamente, a no ser que hagas cosas mucho más comerciales, pero lo que hacemos Nicolás y yo es mucho más autoral, aunque le fue muy bien con el público, digamos que eso es chévere. no se que querra decir exitoso económicamente, yo creo si uno se muere por hacer un proyecto y no puede vivir sin hacerlo el mundo te abre un poco el camino para que lo puedas hacer, de eso si estoy segura porque así fue con Amazona y pudimos sobrevivir.

Nicolás: Sin duda la sostenibilidad. A pesar de que en Colombia tenemos un sistema muy bueno comparado a los países vecinos, la verdad es que nos falta mucho para tener una industria en la que haya productoras de cine independientes y sostenibles. Hay muy pocas posibilidades locales de financiación y tenemos un mercado muy pequeño que impide que haya propuestas que sean rentables diferentes al cine puramente comercial. Creo que es fundamental fomentar la formación tanto de productores como de empresas productoras como base para tener una industria sostenible. Para esto hay que impulsar las coproducciones internacionales como el único camino factible a largo plazo.

Por otro lado hay un gran reto y es la distribución: lograr que las películas colombianas lleguen a la audiencia tanto nacional como internacional. Eso es lo que estamos haciendo con DOC:CO Agencia de Promoción y Distribución que creamos con varios colegas. Aunque hay excepciones, en general en Colombia es difícil que el público vaya a las salas a ver cine colombiano. Y es que hablar de cine colombiano ya es un error, por que el cine colombiano, como cualquier cine de otro país, consiste en una multiplicidad de obras que no pueden estar en el mismo saco, hay películas buenas y películas malas, películas complejas y películas fáciles.

El reto está en saber hacer la promoción de cada película para que encuentre su público, en el momento correcto, que es cuando está en cartelera la primera semana. Por el otro lado, encuentro que es muy difícil llevar cine colombiano al exterior, pues normalmente en otros países están esperando que el cine colombiano responda a la problemática de la guerra y la droga que vivimos, y si las películas se mueven en otros universos, no les resultan tan interesantes. Es por eso que es necesario desarrollar la manera de contarnos desde nosotros mismos.

¿Consideras que existen actualmente, en la industria cinematográfica, buenas probabilidades o esperanzas de ser exitoso de manera independiente? ¿De qué crees que depende esto?

Clare: Veo muy difícil que trabajando como cineastas independientes uno puede llegar a una estabilidad, lo veo muy lejano, es el sueño, pero yo no creo que todavía en Colombia haya una industria del cine porque nosotros tenemos una productora de documentales pero no vivimos de eso, es nuestra pasión pero no es de lo que vivimos, es muy difícil vivir de solo eso, ese es el sueño y el objetivo y ojala algun dia se cumpla pero no se logra. Nosotros no lo hemos logrado no sabemos cuál es la clave.

Nicolás: Depende de lo que uno defina por exitoso. Para mí exitoso no es ganar premios ni ser famoso, sino poder vivir de lo que uno quiere hacer. En este sentido creo que actualmente la situación está muy difícil en Colombia. Si no logramos aumentar las posibilidades para financiar proyectos y trabajamos colectivamente por crear una industria sólida y sostenible, va a ser muy difícil seguir en esto. Es importante que haya más trabajo gremial, más trabajo político para sacar adelante mecanismos y ampliar las posibilidades. Hay mucho que tenemos que hacer y es necesario aprender de las experiencias de otros países, como del sistema francés, o de las luchas de los productores en países como Dinamarca hace varias décadas y recientemente en Brasil. Para que haya realmente posibilidades de ser independiente hay que hacer un gran trabajo colectivo y sacar adelante propuestas entre todos, aunque desafortunadamente en Colombia somos muy individualistas y no nos gusta hacer este tipo de trabajos.

De la misma forma hay que hacer un trabajo fuerte para ampliar las posibilidades en la distribución y crear espacios rentables diferentes al sistema tradicional. Y lograr que las instituciones entiendan que los espectadores de una película no son solamente los que pagan una boleta en un cine comercial es un reto grande que tenemos por delante.

¿Cuál es su próximo paso? ¿En qué andan trabajando actualmente?

Clare: Con respecto a los próximo proyectos, ahora estrenamos otro documental que produjimos, de otro director; Guillermo Quintero, se estrenó en Dok Leipzig que se llama “Homo Botanicus” y es sobre el mundo romántico de lo botánicos, sobre un maestro y un aprendiz. La idea es traerlo pronto a Colombia, ahora se estrena en Torino en la competencia oficial, tenemos otro cortometraje de otro director que se llama Sueños, Alex Fatal, es un estadounidense, es un corto experimental que habla sobre la desmovilización que esperamos estrenar pronto y nos ganamos un estímulo para desarrollar un nuevo proyecto, Nicolás y mío, estamos trabajando en eso, un proyecto, muy femenino que habla sobre la familia entonces está muy en desarrollo, no se que es la película pero bueno ahí vamos.

Nicolás: Acabamos de estrenar Homo Botanicus, nuestro segundo largometraje coproducido con Francia, en la competencia de Dok Leipzig y ahora comienza su recorrido por el mundo. Justo en este momento estamos comenzando la postproducción de LIMBO, un cortometraje coproducido con EEUU y pronto también comenzará su recorrido. Y estamos comenzando el desarrollo de nuestra siguiente película con un estímulo del FDC que acabamos de ganar y con un apoyo del Distrito. También estamos terminando el desarrollo de un cortometraje de ficción, que será mi primer contacto con la ficción, y estamos en conversaciones con productoras de dos países europeos para coproducirlo.

En Casatarántula estamos en una fase de parar, evaluar y proponer nuevas maneras. Por un lado buscar nuevas formas de contar historias, de hacer nuestro cine: entender en dónde estamos y hacia dónde podemos ir. Y por otro lado, también buscar nuevas maneras de tener una empresa sostenible, diversificando el tipo de proyectos que hacemos para tener diversas fuentes de financiación, pero también consiguiendo socios internacionales para nuestros proyectos y coproduciendo los de ellos. Los últimos años he conocido gente del mundo del cine de muchos países y hemos creado una red que poco a poco va dando sus resultados brindando nuevas posibilidades. También estoy sacando adelante DOC:CO Agencia de Promoción y Distribución, un proyecto que tengo con unos colegas para trabajar en un campo donde más vacíos hay en la industria del cine en Colombia, pero también en el que tenemos más espacio para proponer.